Crece crisis por calidad del agua potable en municipios de Jalisco; vecinos protestan para exigir soluciones inmediatas

Habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara denuncian una creciente y alarmante mala calidad del agua potable en municipios como Guadalajara, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco de Zúñiga, donde vecinos aseguran que el líquido llega de color amarillento oscuro, con malos olores y sedimentos, impidiendo su uso para actividades diarias como bañarse, lavar o cocinar.

La preocupación aumentó cuando un monitoreo comunitario realizado entre marzo y junio de 2026 reportó en distintas muestras la presencia de bacterias, plomo, mercurio y aluminio, además de nitratos y nitritos, por lo que organizaciones civiles ya habían llevado estos resultados al Congreso de Jalisco y reclamaban respuestas al SIAPA. 

Sin embargo, la inconformidad escaló el pasado 5 de octubre, cuando vecinos bloquearon vialidades en distintos puntos de Guadalajara para exigir una solución permanente que garantice el acceso a agua limpia. Las protestas afectaron avenidas como Colón, Periférico Sur, 8 de Julio, López Mateos, y la carretera a Chapala, e incluso provocaron la suspensión parcial de la Línea 1 del Tren Ligero.

Ante la presión ciudadana de convocar una Mega Marcha por el Agua Limpia para el 11 de octubre, el gobernador Pablo Lemus reconoció que la Zona Metropolitana atraviesa una crisis de agua potable atribuible a descargas irregulares en el canal de Las Pintas y del sistema antiguo de Chapala, por lo que anunció que dejará de utilizarse temporalmente el agua de estos cuerpos, medida que reducirá hasta 2.5 metros cúbicos por segundo el suministro durante al menos seis meses y obligará a establecer una rotación del servicio.